¿El shiatsu ayuda con el dolor de cabeza y la migraña?
El dolor de cabeza es uno de los síntomas más universales que existen: prácticamente todas las personas lo experimentan en algún momento de su vida, y para una proporción significativa de la población es una condición crónica que interfiere profundamente con la vida cotidiana. La cefalea tensional (el tipo más común, producido por la tensión muscular en cuello, hombros y cabeza) y la migraña (un trastorno neurológico complejo con síntomas que van mucho más allá del simple dolor de cabeza) son las dos formas más prevalentes y las que más demanda de tratamiento generan.
El shiatsu tiene una tradición larga y bien documentada en el tratamiento del dolor de cabeza, y los resultados clínicos son especialmente sólidos para la cefalea tensional y para la migraña en sus fases preventiva e intercrítica. Entender cómo actúa el shiatsu sobre estas condiciones requiere distinguir entre los diferentes tipos de dolor de cabeza y sus mecanismos fisiopatológicos.
La cefalea tensional: el territorio natural del shiatsu
Tensión muscular, meridianos y puntos gatillo craneocervicales
La cefalea tensional es el tipo de dolor de cabeza más frecuente, y se caracteriza por una sensación de presión o tensión que rodea la cabeza «como una banda», habitualmente bilateral, de intensidad moderada y sin los síntomas acompañantes (náuseas, fotofobia, fonofobia) que caracterizan a la migraña. Su causa principal es la tensión sostenida en la musculatura del cuello, los trapecios, el suboccipital y la musculatura masticatoria, que genera puntos gatillo cuyo dolor referido se proyecta hacia la cabeza.
