¿Con qué ropa se hace el shiatsu?
Una de las primeras sorpresas que se llevan quienes reciben shiatsu por primera vez es que no hay que quitarse la ropa. A diferencia del masaje sueco, de la mayoría de los masajes relajantes convencionales o de la reflexología de espalda, el shiatsu se realiza con el receptor completamente vestido. Esta característica, que puede parecer un detalle menor, tiene en realidad implicaciones profundas tanto técnicas como relacionales que merecen explicarse en detalle.
La elección de la ropa adecuada para una sesión de shiatsu no es trivial: una ropa inapropiada puede dificultar el trabajo del terapeuta, reducir la eficacia de la presión y hacer que la experiencia sea menos cómoda para el receptor. En este artículo explicamos con precisión qué ropa es la más adecuada, por qué, y qué hay que evitar.
Por qué el shiatsu se hace con ropa
Una decisión técnica y cultural
El hecho de que el shiatsu se realice con el receptor vestido no es una convención arbitraria ni una concesión a la pudicia: tiene una justificación técnica precisa. La técnica central del shiatsu es la presión perpendicular y sostenida sobre puntos específicos del cuerpo. A diferencia del masaje occidental, que utiliza el frotamiento y el deslizamiento (para los cuales el aceite y la piel desnuda son necesarios), la presión del shiatsu se transmite perfectamente a través de la ropa, siempre que esta sea lo suficientemente fina y flexible.
