¿Cuánto dura una sesión de shiatsu?
La pregunta sobre la duración de una sesión de shiatsu parece sencilla pero tiene una respuesta más matizada de lo que podría esperarse. No existe un estándar único e inamovible: la duración varía según el estilo de shiatsu, el contexto en el que se ofrece, los objetivos de la sesión, el estado del receptor y las preferencias y el estilo del terapeuta. Sin embargo, existen rangos habituales y recomendaciones basadas en la práctica clínica que permiten orientarse con claridad.
La duración estándar: 60 a 90 minutos
Por qué el shiatsu necesita tiempo
La sesión de shiatsu completa típica dura entre 60 y 90 minutos. Esta duración incluye la entrevista inicial (10-15 minutos), el diagnóstico por el hara (5-10 minutos en los estilos que lo incluyen), el trabajo corporal en las distintas posiciones (boca arriba, boca abajo, lateral y sentado, aproximadamente 40-60 minutos en total) y el cierre de la sesión (5 minutos). Esta duración permite recorrer todo el cuerpo del receptor de forma completa y trabajar con la profundidad necesaria para producir cambios significativos.
El shiatsu necesita tiempo por varias razones. La presión sostenida que es característica de la técnica del shiatsu requiere mantener cada punto durante un tiempo suficiente (entre 3 y 7 segundos en promedio, más en las zonas kyo que necesitan mayor nutrición). El diagnóstico por el hara y la lectura del estado energético del receptor requieren tiempo de escucha. Y el estado de relajación profunda que produce la sesión (que es uno de sus principales efectos terapéuticos) necesita tiempo para establecerse: los primeros 15-20 minutos de la sesión son en muchos casos un período de «llegada» en el que el sistema nervioso del receptor comienza a hacer la transición del estado de activación cotidiana al estado parasimpático de la sesión.
