¿El shiatsu ayuda con el vértigo y los mareos?
El vértigo y los mareos son síntomas que pueden tener causas muy diversas, desde el benigno vértigo posicional paroxístico (VPPB) hasta el vértigo cervicogénico, el síndrome de Ménière, la neuritis vestibular o los mareos por ansiedad. El shiatsu puede ser una herramienta terapéutica útil para varios tipos de vértigo y mareos, especialmente aquellos relacionados con la tensión cervical, los desequilibrios del meridiano de Vesícula Biliar y los desequilibrios del elemento Agua en la medicina oriental.
El vértigo cervicogénico: la indicación más clara para el shiatsu
La tensión cervical como causa de vértigo
El vértigo cervicogénico es producido por la tensión excesiva en la musculatura cervical profunda, que afecta a los receptores propioceptivos del cuello y altera la información que el sistema nervioso central recibe sobre la posición de la cabeza en el espacio. Esta información contradictoria con la del sistema vestibular produce la sensación de vértigo o inestabilidad. El shiatsu es especialmente eficaz para este tipo de vértigo, porque su trabajo sobre los meridianos cervicales (especialmente Vejiga y Vesícula Biliar en la nuca) libera la tensión muscular profunda que es la causa directa del problema.
El meridiano de Vesícula Biliar y el vértigo
La perspectiva oriental del vértigo
En la medicina oriental, el vértigo se relaciona frecuentemente con el desequilibrio en el meridiano de Vesícula Biliar y con el ascenso del yang del Hígado. La Vesícula Biliar rige la toma de decisiones y la dirección en la vida; cuando está desequilibrada, produce síntomas relacionados con la orientación en el espacio: vértigo, mareos, sensación de inestabilidad, dificultad de mantener el rumbo. El punto GB-20 (Fengchi), en la nuca, es uno de los puntos más potentes para el vértigo de cualquier tipo y es invariablemente trabajado en los protocolos de shiatsu para esta condición.
