¿Cuál es la diferencia entre shiatsu y masaje sueco?
El masaje sueco y el shiatsu son probablemente las dos formas de masaje terapéutico más conocidas y practicadas en el mundo occidental. Cuando alguien dice que va «a darse un masaje», con mucha frecuencia está pensando en el masaje sueco, que es el que más se practica en spas, centros de belleza y consultas de fisioterapia. El shiatsu, aunque cada vez más conocido, sigue siendo para muchas personas algo más exótico y menos familiar. Comparar las dos terapias es una forma excelente de entender qué es específicamente el shiatsu y qué lo diferencia de otras formas de masaje.
Orígenes radicalmente distintos
Europa del siglo XIX versus Japón del siglo XX
El masaje sueco fue desarrollado por el médico y gimnasta sueco Per Henrik Ling (1776-1839) y sistematizado por el médico holandés Johann Georg Mezger, quien estableció la terminología en francés que todavía se usa hoy (effleurage, pétrissage, tapotement, friction, vibration). Se fundamenta en la anatomía y la fisiología occidentales, y trabaja principalmente sobre el sistema muscular y circulatorio con técnicas de frotamiento, amasamiento, percusión y vibración. El shiatsu, como hemos visto, tiene un origen completamente diferente: es japonés, del siglo XX, y se fundamenta en la medicina tradicional oriental con sus conceptos de ki, meridianos y tsubos.
Aceite versus ropa: la diferencia más inmediata
El papel del aceite en el masaje sueco
La primera y más visible diferencia entre el masaje sueco y el shiatsu es el uso del aceite. El masaje sueco requiere aceite (o crema de masaje) porque sus técnicas principales son técnicas de deslizamiento (effleurage) y frotamiento (friction) que se realizan sobre la piel desnuda. El receptor se desviste (habitualmente quedándose en ropa interior o completamente desnudo con el cuerpo tapado por una sábana) y el terapeuta aplica aceite sobre las zonas que va trabajando. El shiatsu, por el contrario, se realiza con el receptor completamente vestido y sin ningún tipo de aceite, porque sus técnicas de presión perpendicular no requieren deslizamiento.
Las técnicas: deslizamiento versus presión
Dos filosofías del contacto
La diferencia técnica más fundamental entre el masaje sueco y el shiatsu es la naturaleza del contacto que utilizan. El masaje sueco se basa en técnicas de contacto dinámico: el deslizamiento (effleurage), el amasamiento (pétrissage), la fricción (friction), la percusión (tapotement) y la vibración son todos movimientos que implican desplazamiento de las manos sobre la superficie del cuerpo. El shiatsu se basa en el contacto estático: la presión perpendicular y sostenida sobre un punto, sin movimiento de las manos mientras se mantiene la presión.
Esta diferencia en el tipo de contacto produce efectos diferentes. El masaje sueco actúa principalmente sobre la circulación superficial (aumenta el flujo sanguíneo y linfático en los tejidos superficiales), sobre la tensión muscular superficial y sobre el sistema nervioso a través de la estimulación de los receptores cutáneos. El shiatsu, con su presión perpendicular y sostenida, penetra más profundamente en los tejidos y actúa sobre capas musculares más profundas, sobre los receptores de presión profunda (corpúsculos de Pacini y Ruffini) y sobre el sistema nervioso central a través de vías diferentes a las del masaje superficial.
El marco teórico: anatomía versus energía
Dos lenguajes para describir el mismo cuerpo
El masaje sueco habla el lenguaje de la anatomía y la fisiología occidentales: músculos, fascias, vasos sanguíneos, nervios, tejido conjuntivo. Sus objetivos terapéuticos se describen en términos de aumento del riego sanguíneo, reducción de la tensión muscular, eliminación de lactato y estimulación del sistema nervioso. El shiatsu habla el lenguaje de la medicina oriental: ki, meridianos, tsubos, kyo, jitsu, cinco elementos. Sus objetivos se describen en términos de regulación del flujo del ki, equilibrio yin-yang y armonización del estado energético del receptor.
Tabla resumen: Shiatsu versus masaje sueco
| Aspecto | Shiatsu | Masaje sueco |
|---|---|---|
| Origen | Japón, siglo XX; medicina oriental | Europa, siglo XIX; anatomía occidental |
| Creador | Namikoshi/Masunaga (siglo XX) | Per Henrik Ling + Johann Georg Mezger |
| Ropa | Vestido con ropa cómoda | Desnudo o en ropa interior; cubierto con sábana |
| Aceite | No | Sí (esencial para las técnicas) |
| Tipo de contacto | Presión estática perpendicular y sostenida | Deslizamiento, amasamiento, fricción, percusión |
| Profundidad | Mayor (capas musculares profundas) | Variable; predomina el tejido superficial |
| Marco teórico | Ki, meridianos, tsubos, kyo-jitsu | Anatomía, fisiología, circulación, músculos |
| Diagnóstico | Por el hara; palpación energética | Generalmente no hay diagnóstico previo |
| Dimensión emocional | Explícita; parte del trabajo | Implícita; efecto secundario del bienestar |
| Experiencia | Más meditativa; trabajo interno | Más sensorial; placer del tacto y el calor |
