¿Tiene contraindicaciones el shiatsu?
El shiatsu es una terapia generalmente muy segura, y el hecho de que sea no invasiva (no penetra en la piel, no utiliza instrumentos externos, no introduce ninguna sustancia en el organismo) hace que sus riesgos sean mucho menores que los de muchas otras intervenciones terapéuticas. Sin embargo, como cualquier terapia que actúa sobre el organismo, el shiatsu tiene contraindicaciones: situaciones en las que no debe practicarse, ya sea de forma absoluta o con modificaciones importantes. Conocer estas contraindicaciones es responsabilidad tanto del terapeuta como del receptor.
Es fundamental que antes de la primera sesión de shiatsu el receptor informe al terapeuta de todas sus condiciones de salud, medicaciones y circunstancias específicas. Un terapeuta de shiatsu formado y ético sabrá evaluar cada situación y decidir si puede trabajar, cómo debe adaptar su trabajo o si debe derivar a la persona a otro profesional.
Contraindicaciones absolutas
Situaciones en las que el shiatsu no debe practicarse bajo ninguna circunstancia
Las contraindicaciones absolutas del shiatsu son relativamente pocas pero importantes. La fiebre alta (por encima de 38,5 ºC) es una contraindicación absoluta: el organismo está en un proceso activo de lucha contra una infección y el shiatsu podría interferir con ese proceso o distribuir la infección. Las enfermedades infecciosas activas, especialmente las que tienen componente sistémico, contraindican el shiatsu tanto por el riesgo para el receptor como por el riesgo de contagio al terapeuta. La trombosis venosa profunda activa es una contraindicación absoluta para el trabajo sobre las extremidades afectadas, por el riesgo de movilizar el trombo.
Las quemaduras, heridas abiertas, infecciones cutáneas (impétigo, herpes activo en la zona a trabajar, hongos cutáneos extensos) y lesiones recientes graves en una zona específica contraindican el trabajo directo sobre esa zona, aunque el terapeuta puede trabajar en otras zonas del cuerpo. Las fracturas recientes no consolidadas, los tumores malignos en la zona a trabajar, y los aneurismas conocidos son también contraindicaciones absolutas para el trabajo directo sobre las zonas afectadas.
Contraindicaciones relativas y situaciones que requieren precaución
El embarazo
El embarazo es quizás la contraindicación relativa más importante y la que genera más dudas. El shiatsu puede practicarse durante el embarazo, pero con precauciones específicas. Durante el primer trimestre, la mayoría de los terapeutas evitan el trabajo sobre el abdomen y sobre ciertos puntos que se consideran contraindicados en el embarazo (puntos como BP-6, IG-4, V-31 a V-34, H-3, VB-21) porque pueden estimular contracciones uterinas. A partir del segundo trimestre, con un terapeuta experimentado en shiatsu para embarazadas, el trabajo puede ser muy beneficioso para el bienestar de la madre y la preparación del parto.
La osteoporosis avanzada
La osteoporosis avanzada requiere un trabajo muy suave, sin presiones intensas sobre las vértebras ni sobre huesos frágiles. El terapeuta debe conocer el grado de osteoporosis y adaptar completamente su técnica para evitar cualquier riesgo de fractura. En casos de osteoporosis severa, el shiatsu puede no ser apropiado.
El cáncer
El cáncer es un área que requiere especial atención y conocimiento por parte del terapeuta. El shiatsu no está contraindicado en personas con cáncer de forma global, y de hecho puede ser una herramienta de soporte muy valiosa para mejorar la calidad de vida de los pacientes oncológicos. Sin embargo, el terapeuta debe evitar trabajar directamente sobre la zona donde hay tumor activo, sobre los ganglios linfáticos afectados y sobre zonas que hayan recibido radioterapia reciente. El trabajo en otras zonas puede ser perfectamente seguro y beneficioso, pero siempre en coordinación con el equipo médico oncológico.
Tabla resumen: Contraindicaciones del shiatsu
| Condición | Tipo de contraindicación | Especificación |
|---|---|---|
| Fiebre alta (>38,5 ºC) | Absoluta | Posponer hasta que baje la fiebre |
| Enfermedad infecciosa activa | Absoluta | Riesgo para receptor y terapeuta |
| Trombosis venosa profunda activa | Absoluta en zona afectada | Riesgo de movilización del trombo |
| Heridas abiertas / quemaduras | Local (zona afectada) | Se puede trabajar en otras zonas |
| Fracturas recientes no consolidadas | Local (zona afectada) | Se puede trabajar fuera de la zona |
| Tumor maligno en la zona | Local (zona afectada) | Coordinación con oncología |
| Embarazo primer trimestre | Relativa; precaución | Evitar puntos contraindicados; no trabajar abdomen |
| Osteoporosis avanzada | Relativa; adaptar técnica | Trabajo muy suave; sin presión intensa en huesos |
| Cáncer activo | Relativa; coordinación médica | No trabajar sobre tumor ni ganglios afectados |
| Varices importantes | Local (zona afectada) | No presionar directamente sobre las varices |
| Marcapasos | Precaución | Evitar técnicas de moxibustión; shiatsu manual seguro |
| Anticoagulantes | Precaución | Trabajo más suave; riesgo de hematomas |
