El deporte, en todas sus modalidades, somete al cuerpo a exigencias que en ocasiones superan su capacidad de adaptación y dan lugar a lesiones. Desde una distensión muscular hasta una tendinitis crónica, pasando por contracturas, esguinces o simplemente la fatiga acumulada que compromete el rendimiento, los deportistas de todos los niveles buscan constantemente herramientas que aceleren su recuperación y les permitan volver a la actividad en las mejores condiciones posibles.
El shiatsu, con su enfoque integral del cuerpo humano que combina la presión sobre meridianos energéticos con el trabajo sobre tejidos blandos y articulaciones, ha ido ganando presencia en el ámbito deportivo como complemento a las terapias convencionales de recuperación. Pero, ¿realmente ayuda a recuperarse de lesiones deportivas? ¿Qué dice la evidencia disponible? ¿En qué tipos de lesiones puede ser más útil y en cuáles debe evitarse?
Lesiones deportivas: tipología y fases de recuperación
Antes de analizar el papel del shiatsu, conviene entender cómo clasifican los especialistas las lesiones deportivas y cómo transcurre habitualmente su proceso de recuperación. Esta clasificación es relevante porque el shiatsu no será igualmente apropiado en todas las fases ni para todos los tipos de lesión.
