Cuando recibes un masaje, no solo disfrutas de un momento de relajación. En realidad, tu cuerpo activa una serie de respuestas fisiológicas y emocionales que tienen un impacto directo en tu salud y bienestar.
Un masaje estimula la piel, los músculos, el sistema nervioso y hasta el sistema inmunológico. Dependiendo del tipo de masaje, los efectos pueden variar, pero siempre generan cambios positivos en tu organismo.
A continuación, te explicamos en detalle qué ocurre en tu cuerpo durante y después de un masaje.
