El masaje tailandés tiene una estructura secuencial precisa que no es arbitraria: responde a una lógica terapéutica depurada durante siglos. Conocer cómo se desarrolla una sesión te permite aprovecharla mejor como receptor, y si eres terapeuta o estudiante, entender la lógica detrás de cada fase. En este artículo describimos cómo se hace un masaje tailandés paso a paso, desde la preparación hasta el cierre.
Antes de empezar: el entorno y la preparación
El masaje tailandés tradicional se practica sobre una colchoneta firme colocada en el suelo —nunca sobre una camilla blanda, que impediría los estiramientos—. El receptor viste ropa holgada y cómoda: pantalón de tela y camiseta amplia, o la ropa específica de masaje tailandés que muchos centros proporcionan. El terapeuta también viste ropa cómoda que no limite sus movimientos.
El espacio debe ser tranquilo, bien ventilado y con temperatura agradable. Muchos terapeutas inician la sesión con un breve momento de silencio meditativo —denominado Metta— en el que se concentran en la intención de bienestar hacia el receptor, alineando su estado mental antes de comenzar el trabajo corporal.
«El masaje tailandés empieza antes de la primera presión. Empieza en la mente del terapeuta, en la intención, en la presencia.» — Maestro Chaiporn Jangsawang, Chiang Mai Traditional Medicine School.
Secuencia estándar de una sesión de masaje tailandés
La secuencia varía entre las escuelas del norte (Chiang Mai) y el sur (Bangkok), pero ambas comparten una estructura general de cuatro posiciones principales:
| Fase | Posición del receptor | Duración aprox. | Zonas trabajadas |
|---|---|---|---|
| 1. Decúbito supino (boca arriba) | Tumbado de espaldas | 25-35 min | Piernas, pies, caderas, abdomen, brazos |
| 2. Decúbito lateral | Tumbado de lado (izquierdo y derecho) | 15-20 min | Costado, cadera, hombro, zona IT-band |
| 3. Decúbito prono (boca abajo) | Tumbado boca abajo | 15-20 min | Espalda, glúteos, isquiotibiales, pantorrillas |
| 4. Sedestación | Sentado con espalda erguida | 10-15 min | Cuello, hombros, cabeza, columna dorsal |
Fase 1: Posición supina — El trabajo en las piernas
La sesión comienza habitualmente con el receptor tumbado boca arriba. El terapeuta se sienta a sus pies y comienza con una ligera presión en la planta del pie —un gesto que tiene el doble propósito de establecer el primer contacto y de estimular los puntos reflejos plantares—. A continuación trabaja ascendiendo por las líneas Sen de la pierna: primera línea (cara interna), segunda línea (cara posterior-interna) y tercera línea (cara posterior-externa), utilizando pulgares para presión puntual y palmas para compresión global.
En esta fase se realizan también los primeros estiramientos: flexión de rodilla, rotación de cadera, apertura de la ingle. El objetivo es liberar progresivamente la tensión de la cadena posterior y preparar el cuerpo para los estiramientos más amplios que vendrán después.
Diagrama de las líneas Sen en la pierna
CARA INTERNA DE LA PIERNA ──────────────────────────────────── Línea Sen 1: Maligree Tobillo interno → cara interna de pantorrilla → cara interna muslo → ingle Línea Sen 2: Kalatharee Talón interno → pantorrilla media → cara posterior muslo interno Línea Sen 3: Sahatsarangsi Tobillo externo → cara externa de pantorrilla → cara lateral de muslo ──────────────────────────────────── Dirección de trabajo: distal → proximal (pie hacia cadera) Herramientas: pulgares, palmas, codo (para tramos de mayor densidad muscular)
Fase 2: Posición lateral
El receptor se gira de lado. Esta posición permite acceder a la banda iliotibial, la cadera lateral, el cuadrado lumbar y el hombro en formas imposibles en decúbito supino. Algunos de los estiramientos más espectaculares del masaje tailandés se realizan en esta posición: la apertura de cadera con la pierna superior, la torsión lateral de columna o la tracción de hombro con el brazo elevado.
Fase 3: Posición prona — La espalda
El receptor se tumba boca abajo. El terapeuta trabaja la musculatura paravertebral, los glúteos, los isquiotibiales y las pantorrillas. En esta posición es donde el masaje tailandés hace mayor uso del cuerpo completo del terapeuta: es frecuente ver al terapeuta de pie utilizando los pies para hacer presión en la espalda y los glúteos del receptor, o arrodillado realizando elongaciones de la columna lumbar.
«Caminar sobre la espalda del receptor —la técnica de los pies sobre la musculatura paravertebral— es uno de los momentos más intensos y liberadores del masaje tailandés. Correctamente ejecutada, produce una descompresión vertebral que ninguna otra técnica manual logra de forma tan eficaz.» — Instituto Español de Masaje Tailandés.
Fase 4: Sedestación — Cuello, hombros y cabeza
El receptor se sienta con la espalda erguida. El terapeuta trabaja desde detrás: cuello, trapecios, hombros, omóplatos y cabeza. Es en esta posición donde se realizan las tracciones cervicales, las rotaciones de cuello y los masajes del cuero cabelludo y el rostro que cierran la sesión. Muchos terapeutas terminan con un suave masaje facial y un momento de silencio que permite al receptor integrar la experiencia antes de incorporarse.
Cierre: el retorno al estado de vigilia
El cierre de una sesión de masaje tailandés es tan importante como su inicio. El terapeuta realiza algunos movimientos de «sellado» —presiones suaves con las palmas sobre las plantas de los pies y la coronilla— y deja al receptor unos minutos en silencio antes de invitarle a incorporarse lentamente. Se recomienda beber agua abundante después de la sesión y evitar el esfuerzo físico intenso durante las siguientes horas.
Datos técnicos del artículo
| Posiciones principales | 4 (supina, lateral, prona, sedestación) |
| Duración sesión completa | 90-120 minutos (sesión estándar) |
| Herramientas del terapeuta | Pulgares, palmas, codos, rodillas, pies |
| Dirección de trabajo en piernas | Distal → proximal (pie a cadera) |
| Número de líneas Sen trabajadas | 10 (Sib Sen), según escuela 3-10 por sesión |
| Aceite utilizado | No (versión tradicional) |
| Ropa recomendada | Pantalón holgado + camiseta cómoda |
| Postura inicial del terapeuta | Sentado a los pies del receptor |
| Ritual de apertura | Meditación Metta (amor bondadoso) |
| Momento post-sesión recomendado | 15-30 min de reposo + hidratación |
