Esta es, probablemente, una de las preguntas más honestas y directas que puede hacerse alguien que se plantea comprar un masajeador shiatsu o que ya tiene uno y se pregunta si está recibiendo los mismos beneficios que obtendría con un terapeuta profesional. La respuesta honesta, basada en evidencia y en los principios del shiatsu, es no: el shiatsu eléctrico no es igual de efectivo que el manual. Pero eso no significa que no sea efectivo, ni que no tenga su lugar en un plan de bienestar integral. Significa que son herramientas diferentes con potencial diferente.
En qué son similares: los efectos que comparten
El shiatsu eléctrico y el shiatsu manual comparten algunos efectos fisiológicos básicos que se derivan de la estimulación mecánica de los tejidos, independientemente de quién o qué la aplique.
Estimulación de los mecanorreceptores cutáneos
Tanto la presión de un pulgar humano como la de un nódulo eléctrico estimulan los mecanorreceptores de la piel (corpúsculos de Meissner, Paccini, Ruffini, células de Merkel), que envían señales al sistema nervioso central que pueden contribuir a la relajación muscular y a la modulación del dolor. Este efecto no depende de que quien aplique la presión sea humano o mecánico: depende de la calidad de la estimulación.
