La pregunta que muchos se hacen antes de comprar piedras por internet
Ver un set de piedras volcánicas a la venta online por veinte o treinta euros tienta a cualquiera. Total, ¿qué complicación puede tener calentar unas piedras y pasarlas por la espalda de tu pareja un sábado por la tarde? La respuesta corta es que sí se puede intentar una versión casera, pero con matices importantes que conviene conocer antes de quemarse los dedos (literalmente).
Qué necesitas realmente para intentarlo
No basta con comprar piedras bonitas. Para una sesión casera mínimamente decente hace falta:
- Piedras de basalto pulidas específicas para masaje (no valen piedras de río sin tratar, se agrietan y tienen bordes irregulares).
- Un método de calentamiento controlado: lo ideal es una olla eléctrica con termostato regulable, no el microondas ni el horno.
- Un termómetro de cocina para comprobar la temperatura del agua antes de sacar las piedras.
- Aceite corporal neutro, toallas gruesas y un espacio cómodo donde la persona pueda tumbarse boca abajo y boca arriba sin problemas.
Sin termómetro, todo lo demás es un brindis al sol: es la pieza que marca la diferencia entre una experiencia relajante y un susto.
