El número de piedras no es un capricho: responde a un protocolo
Es una de las preguntas que más se hacen quienes están a punto de comprar su primer set o quienes simplemente sienten curiosidad al ver la cantidad de piedras dispuestas sobre la camilla en un centro de Zaragoza. La respuesta corta es que un masaje completo de cuerpo entero suele emplear entre 45 y 55 piedras, aunque hay protocolos que funcionan perfectamente con 20 y otros que superan las 70. La cifra exacta depende del tamaño de las piedras, de la zona corporal que se trabaje y del estilo del terapeuta.
Desglose por tamaño y función
No todas las piedras cumplen el mismo papel. Un kit bien planteado se organiza en varias categorías, y cada una tiene su propia cantidad recomendada:
- Piedras grandes (base/lastre): entre 6 y 10 unidades, de unos 8-10 cm. Se colocan bajo la espalda, la zona lumbar o bajo las piernas mientras el terapeuta trabaja otras zonas.
- Piedras medianas (trabajo activo): entre 12 y 18 unidades, de 5-7 cm. Son las que el masajista desliza directamente sobre músculos grandes como espalda, muslos o glúteos.
- Piedras pequeñas (zonas delicadas): entre 8 y 12 unidades, de 3-4 cm, para cuello, hombros, brazos y rostro.
- Piedras para dedos de manos y pies: entre 10 y 20 piedras diminutas, muchas veces planas u ovaladas, que se colocan entre los dedos como parte de protocolos de reflexología térmica.
Sumando estas categorías se llega fácilmente a ese rango de 45-55 piedras que manejan la mayoría de terapeutas profesionales.
