Los 10 Errores más Comunes al Hacer Masaje con Piedras
El masaje con piedras calientes parece sencillo desde fuera: calentar, untar de aceite, deslizar. La realidad es que es una técnica con más matices de los que aparenta, y tanto terapeutas noveles como personas que practican en casa cometen fallos que van desde restar eficacia a la sesión hasta, en el peor de los casos, provocar una quemadura. Repasamos los errores más habituales y cómo evitarlos.
1. No comprobar la temperatura piedra por piedra
Un calentador de piedras no distribuye el calor de forma perfectamente uniforme: las piedras del fondo o las que están más juntas suelen estar más calientes que las de los bordes. Aplicar la piedra sin pasarla antes por el propio antebrazo o dorso de la mano es uno de los fallos más frecuentes, incluso entre profesionales con experiencia.
2. Usar demasiada poca cantidad de aceite
Las piedras deslizan mal sobre piel seca o con poco aceite, lo que genera fricción, tirones y una sensación desagradable en lugar de fluidez. El aceite no es solo para el deslizamiento: también ayuda a moderar la transferencia de calor a la piel.
