Si el yoga es ejercicio de flexibilidad, el masaje tailandés es yoga hecho por otra persona. Esta descripción popular captura perfectamente lo que hace único al masaje tailandés en el panorama de las terapias manuales: sus estiramientos pasivos llevan los músculos y las articulaciones a rangos de movimiento que el receptor jamás alcanzaría por su cuenta, sin el esfuerzo ni el riesgo de lesión que implicaría intentarlo de forma activa.
¿Por qué el masaje tailandés mejora la flexibilidad mejor que el estiramiento convencional?
El estiramiento estático convencional —el de «tirar del músculo hasta donde duele y mantener 30 segundos»— es eficaz pero tiene limitaciones: el propio esfuerzo muscular necesario para mantener la postura activa el reflejo de estiramiento (reflejo miotático), que genera una contracción protectora que limita el rango alcanzable.
El masaje tailandés supera esta limitación por varias razones:
