El estrés y la ansiedad son las epidemias del siglo XXI. En España, más del 25 % de la población adulta reporta niveles clínicamente significativos de ansiedad, y el estrés crónico es uno de los principales factores de riesgo para enfermedades cardiovasculares, metabólicas, inmunológicas y psiquiátricas. El masaje tailandés es una de las intervenciones no farmacológicas con mayor evidencia para el manejo del estrés y la ansiedad. En este artículo explicamos por qué y cómo funciona.
La biología del estrés: qué ocurre en tu cuerpo
Cuando el cerebro percibe una amenaza —real o imaginaria—, activa el eje hipotálamo-hipofisario-adrenal (HHA) y el sistema nervioso simpático: se libera adrenalina y cortisol, aumenta la frecuencia cardíaca y la presión arterial, se tensan los músculos, se contraen los vasos periféricos y el cuerpo entra en modo «lucha o huida». En el estrés agudo, esta respuesta es adaptativa y nos protege. En el estrés crónico, esta activación continua deteriora cada sistema del cuerpo.
La ansiedad añade una dimensión cognitiva al estrés: es el miedo anticipatorio a amenazas futuras, reales o imaginarias, que mantiene el sistema nervioso en alerta permanente incluso cuando no hay peligro real. El resultado es un estado de hiperactivación del sistema nervioso simpático que es profundamente agotador y dañino.
